Del Escritorio del Pastor:
Miremos Bien lo que Hagamos
Heb.12:15…Mirad
bien, no sea que alguno deje de alcanzar la
gracia de DIOS; que brotando alguna raíz de
amargura, os estorbe, y por ella muchos sean
contaminados;
Al leer las primeras diez palabras de
Mt.6:13 {
Y no nos metas en tentación, mas líbranos
del mal;}
nos damos cuenta que el SEÑOR JESUS al
enseñar a sus discípulos a orar, les estaba
también educando a una manera correcta de
pensar; porque cuando nosotros entendemos
que “Solo”
DIOS nos puede librar de la tentación y del
mal,
entonces es cuando vamos a depender
realmente de Nuestro PADRE CELESTIAL.
Y hoy día, más que nunca debemos tener
cuidado de nuestra relación con nuestro
DIOS, y no por la situación financiera
solamente, sino porque cada día que pasa es
una batalla espiritual que libramos y
tenemos que cuidar de no ser una baja más en
este combate para nuestro ejército
cristiano.
En los últimos años hemos escuchado acerca
de la poderosa fuerza de un arma de guerra
particularmente devastadora: la mina
terrestre.
Es difícil pensar que una pieza de metal, de
un tamaño no mayor de dos pies por dos pies
[sesenta
por sesenta centímetros]
tenga la capacidad de destruir a un vehículo
blindado de tal poderío militar. Sin
embargo, esto es exactamente lo que hace una
mina terrestre. Una vez que explota, causa
un grave daño a cualquier cosa que esté
cerca. La presión más leve puede detonarla.
Por lo general, cuando se la descubre, ya es
demasiado tarde para escapar a su
destrucción.
Las minas terrestres físicas son colocadas a
la orilla de las carreteras y en los campos
abiertos de países destruidos por la guerra.
De la misma manera,
satanás
sale cada mañana y coloca estratégicamente
minas terrestres espirituales a lo largo de
nuestro camino. Todos nosotros enfrentamos
pruebas y tentaciones; no importa lo mucho
que hayamos tratado de evitarlas, no existe,
sencillamente, un camino directo y despejado
en la vida. Cuando pisamos una de las
trampas del enemigo al ceder al pecado o a
la tentación, se produce una explosión que
afecta no sólo nuestra comunión con DIOS,
sino también nuestra relación con aquellos
que conocemos y amamos.
Pero
no importa que tanto haga el diablo o el
hombre de pecado para hacer fracasar los
planes de DIOS, DIOS siempre logrará que sus
planes lleguen a feliz término. Por tanto mi
amigo y mi hermano, usted solo confíe en
DIOS por lo que el SEÑOR ha propuesto en su
vida, EL lo llevará a cabo; ¡solo confíe! El
error de Judá no impidió que el SEÑOR
triunfara, los errores suyos y míos no
estorbarán el triunfo del SEÑOR en nuestras
vidas. Anímese y haga un compromiso con
DIOS. Reciba al SEÑOR JESUS como Salvador de
su vida:
SEÑOR JESUS te invito a que entres en mi
vida hoy, te entrego mi corazón y te recibo
como mi único SALVADOR personal, creo que
eres DIOS, que moriste en la cruz por mí,
que resucitaste al tercer día y que volverás
por mí tu Iglesia; gracias SEÑOR JESUS por
salvarme hoy del infierno y otorgarme
Salvación y Vida Eterna. En el Nombre de
CRISTO he orado. Amen.
Si usted hizo esta oración y quiere seguir
creciendo en el conocimiento de DIOS, busque
la iglesia cristiana más cerca de su casa,
congréguese y asista de acuerdo al horario
de su iglesia, aprenda lo que nos enseña la
Biblia y verá que su vida tomará un nuevo y
mejor propósito. DIOS le Bendiga.